Bienvenidos

 
“La voz es el soporte acústico de la palabra. Ella vehiculiza nuestros pensamientos, ideas, emociones… Emerge, se proyecta, se modifica en nosotros mismos y a través de todo nuestro ser.  Todo nuestro cuerpo participa en su producción, pero al mismo tiempo, todo nuestro cuerpo reacciona al escuchar nuestra propia voz, el entorno sonoro o el mensaje oral de nuestros semejantes. Se produce así un feedback de comunicación y emoción único que en el ser humano alcanza las cotas más altas de expresión.”

Prólogo de Cristina Arias en “La Voz. La Técnica y Expresión” de I. Bustos

 

La voz viene impresa en nosotros como la huella dagtilar. Única. Después va añadiendo circunstancias. Va sumando experiencias.  Pieza a pieza. Encontrar esa voz que nuestra materia humana nos brinda, reforzada con las técnicas que proporcionan posibles, estudiando nuestros comportamientos que la modifican, trabajando a modo de luthier, con todo lo que nos proporciona. Una voz que nos defina, con la que podamos ser nosotros y sentirnos a gusto porque saca lo máximo de nuestra identidad.  Las palabras de la Dra. Cristina Arias me acercan a entender ese trabajo vocal en el que creo,  aquel que sin importar la categoría de la voz en sí, plantea, inevitablemente, un enfoque más alla de un guión o programación y de unas pautas, muy precisas, pero no únicas. La voz lo engloba todo y por tanto debe trabajarse contemplando todos los prismas posibles.

Partir de un énfoque más ecléctico a la vez que integrador. Perseguir la autonomía del individuo ante su propia voz,  gracias al conocimiento de su instrumento y de sí mismo y la construcción de su propio sonido, que al fin y al cabo es lo que se valora en un artista contemporáneo.

¿Como?

Con el conocimiento del funcionamiento del instrumento que utiliza, el aparato fonador, y la producción del sonido en la emisión, la voz en el cuerpo. Ningún instrumentista debe participar de una formación que no plantee un adecuado conocimiento del instrumento que necesita para hacer su labor, ya sea artística o meramente profesional. 

Todos sabemos que es de suma importancia adquirir técnicas de respiración, relajación, una correcta postura en la
emisión, técnicas proyectivas (resonadores), pero hay más.

  • En cantantes, trabajando la técnica vocal tanto en la voz hablada como en la voz cantada, adecuada al fin que pretendemos. El estudio de la voz y el canto no puede ser planteado como asignatura de calificaciones. En sí, ningún estudio artístico debiera ser de este modo.
  • En cualquier caso, utilizando el juego vocal que nos facilita la mayor aproximación a los sonidos posibles. Trabajar estilo y voz desde una perspectiva personal, fuera de estereotipos, lejos de parámetros fijados.

¿Con qué fin?

El trabajo de la voz es un desarrollo personal, de conocimiento y entrenamiento de nuestras capacidades. Conocer nuestros límites y nuestras ventajas. Eso da la libertad que un artista necesita para encarar un trabajo de la forma más satisfactoria.

Para un profesional de la voz, díganse maestros y docentes, comunicadores y comerciantes, y otros más que dejo sin nombrar, porque son muchos los que utilizan la voz de forma directa y necesaria para su labor, es sumamente necesario formarse en la consciencia de sus posibilidades y necesidades. Buscar las estrategias para desarrollar su trabajo como él desea.  Deben convertirse en artistas de la palabra y la comunicación.

¿A quien va dirigido?

A artistas de la voz , ya sea de la voz hablada o de la voz cantada. Cantantes, Actores, Locutores, Dobladores…

A otros artistas cotidianos de la voz profesional. Dígase Maestros, Docentes, Comerciales, Telefonistas, Atención al público, Comunicadores en general.

A cualquier individuo que necesite encontrar su voz, potenciarla o recuperarla.